Eran la cinco de la tarde en la capital de Haití,Puerto Príncipe,cuando un terremoto se llevó de una sacudida las pocas esperanzas de futuro de una ciudad haitiana q soñaba con una superación de levantar la pequeña ciudad ante la pobreza y miseria q llevaban arrastrando desde hacía un tiempo.
Es triste q con tan solo un minuto la ciudad cayese de esa manera,el maldito terremoto sacudía las calles de la capital sembrando el pánico,la destrucción en cada esquina y el olor a muerte,q todavía después de la tragedia los cuerpos reinan por las calles de la ciudad y el dolor y sufrimiento q cada día q pasan y sienten estos pobres ciudadanos.
Escribo estas líneas con lágrimas en los ojos y con la impotencia de q esta ciudad se podía haber evitado todo este sufrimiento,si esos malditos q solo se quedan con el dinero ajeno y no hace por levantar esta ciudad q podía haber sido maravillosa.
Por favor todos deberíamos de poner una granito de arena para q esto no pueda pasar nunca jamás
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