De todos los lugares irán llegando hermandades,
peregrinos y creyentes q guiados de don divino,
vuelven año tras año a hacer el camino.
Los almonteños la miman, la cuidan, la preparan...
durante todo el año pegaditos a sus rejas,
esperando la llegada de la noche..
de su salida por la aldea.
Saltando la reja caen a sus pies rendidos,
la cogerán en sus hombros,
sacándola por sus calles a pasear toda la madrugada.
Todos se emocionan y lloran viendola salir
de su ermita a la Blanca Paloma.
¡Ahí está, es la Virgen del Rocio¡
no hay otra igual en el mundo entero
q reciba de su pueblo y romeros
un calor tan verdadero.
Llegando al amanecer te vuelves a recoger,
sabiendo q tu gente volverán a soñar
con vivir el próximo año
un nuevo Rocio más.
¡Hasta el año q viene Blanca Paloma!
Que cosa mas bonita has escrito me ha gustado muxo sigue asi guapa, un beso!!
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