Cada intento cuesta ya dos caídas,
y la sensación de empezar,
nos corta las ganas de volar.
Las ausencias ya no nos sorprende
y mucho menos las bienvenidas,
a veces la oscuridad nos envuelve el alma
y los silencios nos arropan la nostalgia.
Es inevitable la vida nos enseña de la manera
mas dulce, más agria, mas ácida...
a veces olvidamos lo aprendido con sólo pestañear.
Es inevitable q la vida nos sorprenda,
por eso es inevitable q volvamos a caer otra vez,
una mirada, una palabra, una sonrisa...
es inevitable reconocerlo cuando vuelves a sentir latir...
nuestro corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario